Archivo de la categoría ‘Otros’

La risa es el mejor analgésico

Martes, 11 de Octubre de 2011

No se trata de una simple sonrisa. Para apaciguar el dolor, dice un estudio, hace falta una buena carcajada que produzca la liberación de sustancias químicas que actúen como analgésico natural.

En el estudio, que fue publicado en la revista científica Proceedings of the Royal Society B, los autores experimentaron por primera vez con el umbral del dolor en las personas.

Los voluntarios fueron divididos en dos grupos: el primero de ellos disfrutó de videos humorísticos durante 15 minutos, mientras que el otro vio programas más aburridos, según los investigadores, tales como juegos de golf.

Aquellos sujetos que recientemente se habían reído a carcajadas fueron capaces de resistir el dolor hasta un 10% más que antes de ver los videos.

Para su sorpresa, los científicos también encontraron que el otro grupo era menos capaz de soportar dolor, luego de estar 15 minutos frente al televisor sin generar ni una mínima sonrisa.

INCONTROLABLE

El tipo de risa también es importante. Las risitas leves o nerviosas no provocaron ningún efecto fisiológico; las carcajadas fueron las únicas en hacer el trabajo.

El profesor Robin Dunbar de la Universidad de Oxford, quien dirigió la investigación, considera que las risas incontrolables liberan sustancias químicas llamadas endorfinas en el cuerpo que, además de generar una leve euforia, también calman el dolor. “Vaciar los pulmones es lo que causa el efecto”, dijo a la BBC.

“Eso es exactamente lo que ocurre cuando decimos ‘me reí hasta que me dolió’. Ese dolor de risa muy intensa es lo que produce la liberación de las endorfinas”, explica.

Pero no todos los programas de comedia fueron capaces de conseguir lo que se buscaba, asegura Dunbar.

Las payasadas obtuvieron una alta puntuación, mientras que las rutinas de stand-up comedy -aunque resultaron ser agradables- no provocaron ningún efecto en el aumento de los umbrales de dolor.

“Proyectamos la serie del comediante británico, Michael McIntyre, porque pensamos que funcionaría bien. Sin embargo, los resultados indicaron que su humor era demasiado cerebral como para producir carcajadas de importancia”, señaló Dunbar.

Lo que mejor funcionó fueron las comedias al estilo de Mr. Bean. Otras series, como Friends, también resultaron ser exitosas.

UMBRAL DEL DOLOR

Los investigadores no fueron capaces de medir directamente los niveles de endorfinas, pues ello habría supuesto la extracción de líquido de la espina dorsal de los voluntarios, un proceso que -según el profesor Dunbar- eliminaría rápidamente la sonrisa de los rostros de los voluntarios. Algo que, sin duda, influiría en los resultados.

Por ello, prefirieron tomar medidas representativas probando el umbral del dolor en cada voluntario, colocándoles una bolsa de hielo en el brazo para ver cuánto tiempo podían aguantarla, por ejemplo.

Mientras más aumentara el umbral del dolor, mayor sería la cantidad de endorfinas que habrían producido durante las carcajadas.

Con este estudio, aunque lo parezca, Dunbar no pretende desarrollar un nuevo tratamiento. Por el contrario, quiere explorar el papel de la risa en el establecimiento de las sociedades humanas hace dos millones de años.

Aunque todos los monos puedan reír, explica, la capacidad de hacerlo de manera estrepitosa para producir endorfinas es exclusiva de los seres humanos.

ENDORFINAS ACTIVADAS

La teoría de Dunbar es que, además de apaciguar el dolor, las endorfinas también pueden hacer que las personas estén más susceptibles a formar lazos.

“Invertimos buena parte de nuestro tiempo en conversaciones tratando de reírnos y de provocar la risa”.

“Lo que estamos tratando de demostrar en este caso es que las endorfinas sí se activan. El siguiente paso será corroborar si reír realmente hace más fácil que los grupos se unan, trabajen mejor en equipo y actúen con mayor generosidad”.

Si ese es el caso, entonces se puede explicar por qué hace unos dos millones de años los primeros seres humanos fueron capaces de formar grandes comunidades tribales de hasta 100 miembros, mientras que los simios sólo fueron capaces de formar comunidades de hasta 50.

Esta teoría recrea una posible escena que muestra a nuestros antepasados reunidos alrededor del fuego para reír.

De allí pueden haber salido los primeros payasos, que habrían unido a la gente gracias al efecto de la risa.

Fuente: La Nación

Revivir el pasado para corregirlo

Domingo, 25 de Septiembre de 2011

¿El pasado se puede cambiar? “Sí, porque para el psiquismo no hay tiempo -responde la psicóloga y psicodramatista María Cristina Florez de Martinez Bouquet-. Revivir el pasado permite corregir sus huellas traumáticas, a través de una experiencia emocionalmente sanadora.”

¿Cómo recuperar entonces el pasado para transformarlo? Un camino es la respiración holotrópica que -escoltada por una música evocativa y guiada por terapeutas- estimula el ingreso en un universo ajeno a la lógica y a las coordenadas espaciales y temporales de la física newtoniana.

La experiencia permite alcanzar estadios tempranos del desarrollo, revivir la experiencia inicial del propio nacimiento, recuperar el impacto de experiencias infantiles con poder traumático y bucear las raíces emocionales de una enfermedad psicosomática.

El modelo teórico fue creado por Stanislav Grof, un psiquiatra checo que en la década del 60 participó de los movimientos de inclusión de dimensiones transpersonales que nacieron en la costa oeste de Estados Unidos. Allí estudió los estados no ordinarios de conciencia provocados por el LSD y más tarde creó la técnica de la respiración holotrópica, que evolucionó desde la hiperventilación inicial hasta la actual respiración rápida, profunda y potencialmente terapéutica si se realiza bajo supervisión, tal como aparece en su libro reciente, que resume 40 años de recorrido.

CÓMO ES UNA SESIÓN

Una sesión de respiración holotrópica es una vivencia impactante y dramática, que exige compromiso emocional. Hay que poner el cuerpo. En general se realiza en grupo: recostado, cada uno de los participantes empieza a respirar profunda, metódica, rítmicamente. Acompaña una música visceral, primitiva. En unos minutos el cuerpo adopta posturas regresivas. A veces llega a la posición fetal. Algunos lloran. Otros se ríen. O sencillamente quedan inmovilizados, perplejos. Están viendo algo impactante. En general, escenas biográficas de los primeros años de vida o del mismo proceso de nacimiento.

“Aunque la medicina tradicional rechaza la posibilidad de que el niño tenga la capacidad de registrar en su memoria las experiencias que rodean a su nacimiento, los recuerdos de las experiencias perinatales permanecen realmente almacenados en nuestro psiquismo. Las personas que reviven la experiencia de su nacimiento también suelen recrear exactamente con la postura y los movimientos de su cuerpo, la mecánica de su propio parto biológico”, dice Grof en su libro La Mente Holotrópica .

Juan, un profesional que participa en un taller de respiración holotrópica realizado en Aluminé, es el primero en comenzar una secuencia de movimientos violentos que lo sacuden apenas iniciada la experiencia. Tras unos minutos de quietud, recomienza la lucha. Con gestos de dolor, empuja con una fuerza contenida por cuatro personas que se reúnen a su alrededor. Al finalizar, agotado, relata:

“A poco de empezar con la respiración, sentí la necesidad de moverme, pero no encontraba nada donde hacer pie. Era como si estuviera adentro de una ameba o de un agua viva gigante, y por más que empujara con manos o con pies, la sensación de aprisionamiento era muy fuerte, no podía salir de adentro de esa masa traslúcida que me envolvía. Poco a poco me fue ganando la desesperación de no poder salir y el esfuerzo físico me agotó; me quedé quieto, ganado por un profundo desánimo y cierta resignación, intentando respirar forzadamente otra vez hasta que junté fuerzas nuevamente. Volví entonces a moverme, muy desorientado por no encontrar lugar por donde salir?No tengo conciencia cómo y en qué forma, pero en un momento sentí mayor libertad en los pies para moverlos, o quizás apoyarme, y sentí mayor libertad para respirar un aire que me pareció muy fresco, y me quedé quieto nuevamente, creo que boca abajo, muy agotado por el esfuerzo físico y con mucho cansancio en brazos y piernas.”

Mellizo univitelino, nació después que su hermano gemelo, con doble circular de cordón y en posición invertida. La lucha por nacer fue lo que apareció durante la respiración. Y una dificultad por aclarar situaciones existenciales en las que suele quedar “enrollado” como marca emocional de nacimiento que deberá superar.

O “rectificar”, como dice María Cristina Florez, quien como bioenergetista asegura que la forma en que cada uno atravesó su proceso de nacimiento dejó una marca de carácter. Revertir esta constelación exige un trabajo de metabolización. Una de las herramientas posibles para integrar la experiencia es el trabajo psicodramático. En el grupo del que Juan participó, el ejercicio consistió en revivir las fases del nacimiento: volver a ser un bebe en tránsito desde la plácida -o no- vida intrauterina hasta la inauguración de la vida extrauterina. La experiencia revoluciona todo el andamiaje psicoemocional y existencial.

“La respiración holotrópica rompe las barreras que conectan con otras dimensiones, tal como sucede durante el momento de entrada en el sueño, cuando se abre la puerta a percepciones de mayores dimensiones. Estos niveles dimensionales son múltiples y van desde la racionalidad consciente hasta la experiencia mística a la que también se accede mediante la meditación contemplativa”, comenta el doctor Carlos Martínez Bouquet, médico psicoanalista, pionero de la psicología transpersonal en el país y director de Aluminé.

Los estados de conciencia a los que conduce la respiración holotrópica pueden incluir imágenes transgeneracionales y de esta dimensión espiritual; en este sentido implican el despertar hacia una conciencia trascendente. Curiosamente, la espiritualidad sesentista hoy es moda, como quedó demostrado en el Congreso Mundial de Psiquiatría que se realizó esta semana en Buenos Aires: las conferencias sobre espiritualidad convocaron a tantos participantes que muchos debieron abandonar el auditorio por falta de espacio.

Fuente: La Nación

Clases de yoga en Buenos Aires
Sesiones de Shiatsu
Yoga Terapia
Yoga para empresas.

Twitter: @yogaevolutivo

Celuloterapia, lo último en el tratamiento de la artrosis

Martes, 13 de Septiembre de 2011

La nueva propuesta terapéutica consiste en la utilización del plasma rico en factores de crecimiento, que podría interrumpir o al menos retrasar el avance de la enfermedad. En qué consiste:

La artrosis es una enfermedad crónica que se desarrolla a lo largo de muchos años.

El 90% de las personas que padecen artrosis tienen limitaciones de movimiento y un 30% incluso está incapacitada para realizar las actividades normales de la vida cotidiana. De hecho se considera a esta dolencia la cuarta causa de incapacidad entre las mujeres y la octava entre los hombres.

Las articulaciones son los componentes del esqueleto que nos permiten el movimiento y, por tanto, ser autónomos funcionalmente y relacionarnos con los demás. Están formadas por la unión de dos huesos a través de la cápsula articular. En el interior de las mismas existe, generalmente, un fluido llamado líquido sinovial que es producido por la membrana sinovial. Los extremos óseos que se unen para formar la articulación están recubiertos por el cartílago articular.

La artrosis es una enfermedad que lesiona el cartílago articular y origina dolor, rigidez e incapacidad funcional.

Desde no hace mucho tiempo disponemos de una nueva propuesta terapéutica basada en la utilización del plasma rico en factores de crecimiento (PRGF) que podría interrumpir o al menos retrasar su avance.

Su aplicación puede revolucionar los tratamientos existentes en la actualidad.

El PRGF imita y optimiza los mecanismos fisiológicos de reparación que se ponen en marcha espontáneamente en todos los tejidos, como el cartílago articular de las rodillas y caderas, tras una lesión.

Se observó que a los cinco días de la aplicación del PRGF hay, dependiendo del tejido, hasta 40 veces más células trabajando en la zona tratada (reconstruyéndola, cicatrizándola, regenerándola y, en definitiva, curándola).

El sexo y la edad de los pacientes no influyen en la respuesta a esta terapia pero sí interviene el grado de artrosis. La mejoría clínica más importante se da en aquellos pacientes cuyo proceso artrósico está menos evolucionado en el momento de recibir el tratamiento.

El PRGF reemplaza el líquido sinovial patológico en situaciones de derrame, inflamación y dolor articular. Asimismo actúa sobre las células de la membrana sinovial y los sinoviocitos (responsables de la producción del líquido sinovial que baña por completo la articulación) estimulando la producción de ácido hialurónico y otras moléculas bioactivas. El resultado es que mejora la calidad del líquido sinovial, actúa como antiinflamatorio y disminuye el dolor.

La eficacia clínica del PRGF en la articulación se puede atribuir a varios efectos muy importantes:

  • Efecto anabólico en el metabolismo (formación) del cartílago.
  • Bloqueo de la degradación del cartílago.
  • Restitución de un ambiente fisiológico en la articulación inhibiendo la inflamación y disminuyendo el dolor.

No produce problemas de rechazo o alergia, ni presenta efectos secundarios adversos y se puede aplicar sin problema las veces que sea necesario.

Fuente: Infobae.com

Clases de yoga en Buenos Aires
Sesiones de Shiatsu
Yoga Terapia
Yoga para empresas.

Twitter: @yogaevolutivo

La influencia de las palabras

Jueves, 25 de Agosto de 2011

Cuando escribimos, cuando hablamos, qué queremos decir, qué queremos transmitir, y sobre todo, qué leen y entienden los demás.

Para transmitir aquello que queremos, la convicción en lo que decimos es importante, así como la veracidad de las palabras o el sentimiento con que se refuerzan, pero de poco sirve si no somos conscientes de lo que decimos y de cómo ese estado de consciencia nos permite experimentarnos.

La influencia de las palabras no depende de si son temas transcendentales o importantes sino de la actitud interior, si brotan desde la superficie o desde lo más profundo. En caso de que no nos situemos con honestidad junto a lo que decimos, las palabras se convierten en simples fuegos artificiales, un pasatiempo sin más.

Igualmente, si sólo leemos o escuchamos sin intentar comprender que hay más allá de las palabras, en ese lugar donde brota la experiencia de quien habla enlazando con la nuestra (haya sucedido en nosotros esa experiencia o aún no), estaremos perdiendo una oportunidad de profundizar en nosotros mismos.

Hemos distorsionado el lenguaje hasta tal punto que difícilmente podemos reconocer en él formas lingüísticas que hablen verdaderamente de ética, de evolución espiritual, de conciencia y de valores profundos. Muchas de las palabras han sido secuestradas y banalizadas por el sistema imperante y por superficiales propuestas pseudofilosóficas. Por ello, no sólo hay que leer o escuchar palabras, también debemos prestar atención a la persona que, como ser, muchas veces oculto tras los velos de una educación social errada, trata de comunicar honestamente su mundo interior.

Sea quien sea la persona a quien leemos, sea quien sea la persona con quien hablamos, cuando escribe o habla pretende decir algo que va más allá del simple significado de las palabras. Si somos capaces de comprender qué hay detrás de todo ello nos estamos uniendo a un camarada que comparte nuestras mismas aspiraciones íntimas en el camino espiritual.

Cuando lo logramos, la experiencia se convierte en un todo, y la dualidad y la diferencia de criterio se disuelven más allá de los prejuicios y los pensamientos excluyentes.

Probablemente no siempre se consiga, pero siendo conscientes de que es posible, podemos intentar mantener la atención centrada en percibir esa totalidad. Esto es, siendo más conscientes de uno mismo y de lo que sucede.

Podemos presentarnos como taoístas, budistas, cristianos, musulmanes, ecologistas, librepensadores, etc.; cada uno utiliza unos signos particulares y un carácter unívoco de sus formas fieles a su tradición o a sus maneras. Pero hay una esencia común a toda tradición espiritual dirigida a la comprensión, en definitiva, del ser, y es en esa esencia vacía de imágenes y de conceptos donde uno prepara sus palabras, sus instrumentos y ritos personales, y se dispone para penetrar en la comprensión a través de la intuición más profunda en donde todos podemos encontrarnos en un camino común: el de la conciencia.

Fuente: Revista Dharma

Clases de yoga en Buenos Aires
Sesiones de Shiatsu
Yoga Terapia
Yoga para empresas.

Twitter: @yogaevolutivo

Insomnio cada vez más frecuente

Lunes, 22 de Agosto de 2011

Las alteraciones del sueño se han convertido en los últimos años en una preocupación creciente para un sector cada vez más amplio de la población. Este fenómeno, reflejado en el incremento de las consultas médicas, se explica en parte por una mayor información al respecto por parte del público junto con una progresiva disminución del lapso promedio de sueño diario, el cual, como señala el doctor Daniel Cardinali, investigador superior del Conicet, habría pasado de 8 horas en la década del ‘60 a las 6 horas registradas en la actualidad.

El insomnio, definido como una persistente dificultad tanto para conciliar el sueño como para mantenerlo y obtener un sueño reparador, es el más común de todos los desórdenes del sueño y, a la vez, el más prevalente de todos los trastornos de la salud mental. Puede presentarse bajo diversas formas, siendo uno de los factores que lo definen su grado de duración. De este modo, el insomnio agudo será aquel que dure un mes o menos y el crónico aquel que se extienda más allá de los 6 meses. A su vez, el insomnio intermitente será aquel cuya duración sea variable. Como indica el doctor Norberto Kriguer, director del Centro de Investigación de la Fatiga Crónica y de la Medicina del Sueño, y ex presidente de la Asociación Argentina de Medicina del Sueño, “el insomnio puede presentarse como un síntoma, un desorden o ambos a la vez. Incluso puede comenzar como un síntoma de otro desorden y, con el tiempo, convertirse en un desorden en sí mismo”.

El sueño es un elemento esencial para nuestro desarrollo y bienestar. No conciliarlo adecuadamente puede no sólo resentir nuestra calidad de vida, aportándonos cansancio, mal humor y somnolencia diurna, sino también afectar nuestra salud. Numerosos estudios confirman que el insomnio produce a largo plazo una mayor probabilidad de contraer patologías como enfermedad cardíaca (con registros de un 21,9% entre los insomnes contra el 9,5% en la población sin insomnio), hipertensión (43,1% contra 18,7%), problemas respiratorios (24,8% contra 5,7%), gastrointestinales (33,6% contra 9,2%) y diabetes (13,4% contra 5,0%).

Datos estadísticos difundidos por el Centro Nacional de Desordenes del Sueño de los Estados Unidos indican que un 30 a un 40% de las personas habrá experimentado problemas de insomnio en algún momento del año, mientras que un 10 a un 15% padece la forma crónica de la enfermedad. Los resultados de una encuesta realizada sobre 1770 pacientes en las ciudades de Buenos Aires, San Pablo y México D. F., revelaron a su vez que una de cada cuatro personas percibe su calidad de sueño como “moderadamente afectada” y “muy afectada”, en tanto que una de cada diez declaró percibirla afectada “levemente”. Se trata, por lo visto, de un trastorno extremadamente frecuente a nivel mundial pero que, afortunadamente, puede ser tratado exitosamente.

En la actualidad, la utilización de hipnóticos constituye uno de los tratamientos farmacológicos más frecuentes y efectivos para el insomnio. En dicho campo ha surgido recientemente una interesante novedad: la aparición de un versión sublingual de la droga hipnótica zolpidem, de efecto casi inmediato, que permite conciliar el sueño en pocos minutos.

Otro de los beneficios comprobados de este novedoso medicamento es la mejora en la calidad del sueño, al permitir a los pacientes con insomnio experimentar menos despertares a lo largo de la noche, aumentando su tiempo total de descanso. Para el doctor Kriguer, “el zolpidem sublingual puede resultar beneficioso cuando otros métodos medicamentosos no han sido útiles en los pacientes que se despiertan en medio de la noche o que no pueden conciliar el sueño, o en los que se despiertan muy temprano (4 o 5 horas antes del horario en que acostumbran despertarse)”.

Por su parte, el doctor Javier Domínguez, especialista en medicina del sueño del Hospital Dr. César Milstein, afirmó que “la forma farmacéutica sublingual y la posibilidad de ajustar el tratamiento de a media dosis facilita la posología para cada caso y para cada día. En nuestra experiencia, usamos esta forma como fortalecimiento de los cambios en las costumbres. Nos permite usar menos en los días que menos lo necesita y más en el día que es más necesario, como por ejemplo la noche entre domingo y lunes, que es donde más afectado se encuentra el ritmo circadiano por la inercia del fin de semana”.

Fuente: La Nación

Clases de yoga en Buenos Aires
Sesiones de Shiatsu
Yoga Terapia
Yoga para empresas.

Twitter: @yogaevolutivo

El Camino a la sanación interior

Viernes, 19 de Agosto de 2011

Una enfermedad terminal acorrala, destierra certezas, anticipa las preguntas por la vida y la muerte, que estremecen y encuentran dificultades para desplegarse.

“Los profesionales de la salud no siempre están preparados para dar lugar a las emociones; por eso, se distancian de la situación empleando palabras difíciles o prescribiendo sedantes y antidepresivos o, en casos extremos, demostrando desinterés por ocuparse del plano de los sentimientos. Pero hay una medicina a la que se define como cuidadora, que se complementa con la medicina curadora porque se propone cuidar y acompañar más allá de la intención de curar”, dice la doctora Vilma Tripodoro, jefa del Departamento de Cuidados Paliativos del Instituto de Investigaciones Médicas A. Lanari.

Cuando la enfermedad es irreversible, emerge como alternativa el camino de la sanación interior. “La transformación personal a través del propio sufrimiento es un camino a recorrer y descubrir por la persona enferma siempre que reciba la contención de su familia, amigos y allegados y del equipo de salud que lo asiste”, escribe Tripodoro en el libro Te voy a acompañar hasta el final (Capital Intelectual).

“El restablecimiento de la salud del alma y del cuerpo puede darse o no simultáneamente: puede advenir la sanación, pero el cuerpo no sobrevive. Después de todo, la vida es una situación terminal. La cuestión es cómo y cuándo moriremos, no si hemos de morir”, sostiene la psicóloga Diana Fernández, en un capítulo del mismo libro. Y reclama un espacio para la espiritualidad, cuando todo parece concentrarse en la parte del cuerpo que ha enfermado, ya que aun cuando se transite por el tramo final de una enfermedad física, es posible encontrar un efecto transformador en un nivel espiritual.

La enfermedad, a veces, puede funcionar como un puente capaz de trasladar la existencia hacia una dimensión más trascendente. De hecho, un alto porcentaje de pacientes internados reclaman una contención espiritual, según revelan varios estudios. Uno de ellos, realizado por investigadores de Harvard, halló que el 86% de los pacientes oncológicos que participaban de un programa de medicina paliativa consideraban importante compartir temas espirituales con el equipo tratante.

ABRIGO

“El alivio en este tránsito por una enfermedad que amenaza la vida puede depender tanto o más de la implicación con la propia vida espiritual que de las pericias médicas”, comenta la licenciada Diana Fernández, es especialista en cuidados paliativos del hospital Carlos Udaondo.

Claro que, para alcanzar un nivel de consciencia más elevado, no pueden interferir el dolor y otros síntomas penosos. “Sabemos que es necesario abordar la espiritualidad y el sentido de trascendencia que se dispara en estas situaciones, pero paralelamente, abordar los aspectos médicos”, agrega Tripodoro, coordinadora de Pallium, equipo de cuidados paliativos que lleva el nombre que en la antigua Roma recibía el manto que abrigaba a los enfermos. Muchas personas que padecen enfermedades crónicas como el cáncer llegan a una etapa en que dice que “el esfuerzo terapéutico sólo se focaliza en la paliación: el alivio de los síntomas y el acompañamiento creativo que permiten agregar vida a los días”.

“Los cuidados paliativos establecen una estrategia de asistencia que no acelera la llegada de la muerte, pero tampoco la posponen artificialmente; proporciona alivio al dolor y otros síntomas angustiantes, integrando aspectos psicológicos y espirituales propios del tratamiento del paciente y su familia.”

Distingue a los integrantes del equipo de cuidados paliativos, que establecen con el enfermo un vínculo que “va más allá de la enfermedad, en tanto no tienen la intención de curar. Están centrados en la sanación más que en la curación, proceso por el cual el paciente se involucra psicológica y espiritualmente con la situación que atraviesa, y eso le permite lograr una relación apropiada consigo mismo, con los demás y, si es el caso, con el ser superior en el que cree. Este trabajo interior hace que sienta mayor alivio”.

Fuente: La Nación

Clases de yoga en Buenos Aires
Sesiones de Shiatsu
Yoga Terapia
Yoga para empresas.

Twitter: @yogaevolutivo

La mente creativa

Viernes, 19 de Agosto de 2011

El punto de partida del budismo, la tradición derivada de la vida y la enseñanza de Gautama el Buda, es la mente. Para ilustrar esto podemos aportar unas citas de las dos escuelas que algunos consideran antitéticas dentro del budismo, la theravada y el zen:

“Los estados mentales torpes están precedidos por la mente, dirigidos por la mente y constituidos por la mente. Cuando alguien habla o actúa con una mente impura, el sufrimiento le persigue… Los estados mentales hábiles son precedidos por la mente, dirigidos por la mente y constituidos por la mente. Cuando alguien habla o actúa con una mente pura, la felicidad le sigue como su propia sombra”.

El texto zen, perteneciente a un maestro chino de la dinastía T’ang (618-906 de nuestra era) dice:

“(Nuestra transmisión es) una transmisión especial más allá de las escrituras, que no depende de palabras o letras, que señala directamente hacia la mente, y ve dentro de la naturaleza de uno mismo comprendiendo la budeidad”.

Con estas dos representativas citas se hace evidente que el punto de partida del budismo no es nada que esté fuera de nosotros mismos. En el lenguaje del pensamiento occidental, diríamos que no es algo objetivo, sino subjetivo. Repito: el punto de partida es la mente.

Para empezar, la mente tiene dos aspectos. Por un lado está la mente absoluta; y por otro, la mente relativa. Con el término “mente absoluta” nos referimos a lo que solemos llamar el despertar a la realidad o iluminación, el principal objetivo del budismo. La mente absoluta es, pues, la consecución de esa conciencia trascendental bajo cuyo flujo se disuelve la dualidad mental. El término “mente relativa” hace referencia a la conciencia individual, a la mente que funciona dentro de la polaridad sujeto-objeto.

Esta mente o conciencia relativa funciona también de una manera doble: reactiva y creativa. Aunque estas no son expresiones budistas tradicionales, parecen expresar muy bien el significado de la enseñanza del Buda. La diferenciación que representan es de importancia fundamental no sólo en el “sistema” del budismo sino en la vida espiritual en general, y hasta en el esquema total de la evolución humana. La transición de “reactiva” a “creativa” marca el principio de la vida espiritual. Es la conversión en el verdadero sentido de la palabra.

Ahora bien: no debemos imaginar que existen literalmente dos mentes relativas, una reactiva y la otra creativa. Mejor debemos entender que existen dos maneras en que la mente relativa, o la conciencia individual, es capaz de funcionar: de forma reactiva y creativamente. Pero sólo existe una mente relativa.

La mente reactiva representa nuestra mente ordinaria, cotidiana, la mente que la mayoría de personas utiliza más a menudo. O mejor dicho, es la mente que los usa a ellos. En casos extremos, la mente reactiva funciona todo el tiempo, postergando a la mente creativa. Las personas de este tipo nacen, viven y mueren siendo animales; aunque poseen forma humana no son seres humanos. Pasemos de definiciones abstractas hacia su naturaleza examinando algunas de sus verdaderas características.
En primer lugar, la mente reactiva es una mente que re-acciona. No actúa. En lugar de actuar espontáneamente, desde su propia plenitud y abundancia, requiere un estímulo externo para ponerse en acción. Este estímulo suele llegar desde los cinco sentidos. Paseando por la calle vemos un anuncio. Sus colores chillones y letras llamativas nos atrapan. Cuando hacemos lo que ese anuncio nos demanda, cuando nos quedamos con una disposición inconsciente de hacer lo que nos dice, no estamos actuando, sino que hemos sido activados. Hemos re-accionado.

La mente reactiva es, entonces, la mente condicionada. Está condicionada por el objeto (por ejemplo, el anuncio) en el sentido de ser no simplemente dependiente de él, sino determinada por él. La mente reactiva no es libre. Es puramente mecánica.

De esta manera, nuestras ideas casi nunca son nuestras. Muchas veces nos han entrado a través de fuentes externas, de libros, periódicos y conversaciones, y las hemos aceptado, o las hemos recibido, de manera pasiva y sin reflexión. El pensamiento verdaderamente original es extremadamente raro. Aunque “original” no quiere decir necesariamente “diferente”, sino lo que uno crea desde sus propios recursos internos, coincida esto o no con algo creado previamente por otras personas. Es cierto que algunos intentan ser diferentes. Esto también puede ser una forma sutil del condicionamiento, porque al intentar ser diferentes esas personas siguen siendo determinadas por un objeto, en este caso del que (o de lo que) están intentando ser distintos. Siguen re-accionando, en lugar de actuar.

Además de ser condicionada y mecánica, la mente reactiva es repetitiva. Reacciona ante los mismos estímulos de la misma manera, y como una máquina sigue repitiendo la misma operación sin parar. A esta característica de la mente reactiva se debe el hecho de que la vida “humana” se convierta en un hábito fijo o asentado, en un mundo de rutina. Cuando nos hacemos mayores, especialmente, desarrollamos una resistencia pasiva al cambio, y preferimos profundizar los antiguos surcos en lugar de buscar una nueva trayectoria. Hasta nuestra vida religiosa, si no tenemos cuidado, se puede convertir en parte del patrón, parte de la maquinaria de la existencia.

Más que nada, quizás, la mente reactiva es la mente inconsciente. Todo lo que hace lo hace sin tener verdadero conocimiento de lo que está haciendo. Hablando en metáfora, la mente reactiva está durmiendo. Los que son dominados por la mente reactiva duermen mientras transcurre su vida; dormidos comen, beben, hablan, trabajan, juegan, votan, hacen el amor; dormidos hasta leen libros y artículos sobre el budismo e intentan meditar. Cuando nos damos cuenta de nuestra inconsciencia, es entonces cuando comienza nuestra vida espiritual. Es entonces cuando llegamos al segundo tipo de mente relativa, la mente creativa.

Las características de la mente creativa son las opuestas a las de la mente reactiva. La mente creativa no re-acciona. No depende de, o se determina por, los estímulos que la asaltan. Al contrario, es activa por sí misma, funcionando espontáneamente, desde las profundidades de su propia naturaleza intrínseca. Hasta cuando se activa estimulada por algo fuera de sí, rápidamente transciende el punto de partida original y comienza a operar independientemente. Se puede aseverar que la mente creativa responde, en lugar de reaccionar. Por esto se puede decir también que mientras que la mente reactiva es esencialmente pesimista, la mente creativa es profunda y radicalmente optimista. Este optimismo no es el optimismo superficial de la calle, no es una mera reacción ante, o racionalización de, estímulos agradables. En virtud de su propia naturaleza tal reacción sería imposible. Al contrario, el optimismo de la mente creativa persiste ante estimulos desagradables, hasta ante condiciones desfavorables para el optimismo, o hasta cuando no existe ninguna razón para el optimismo. La mente creativa ama cuando no hay motivo para amar, está feliz cuando no hay razón para estar feliz, crea cuando no hay posibilidad de crear, y de esta manera “construye el paraíso en la desesperación del infierno”.

Por eso, podríamos decir que la creatividad consiste en construir algo nuevo, crear algo nuevo. Pero no es eso sólo, porque todo lo que es nuevo no es necesariamente creativo, aunque lo que es creativo es nuevo… digamos que la creatividad no sólo consiste en crear algo nuevo, o algo original. Obviamente la gente hoy día enfatiza mucho ser original, pero no se puede ser original simplemente pensando. Ese tipo de originalidad es falso, es una originalidad artificial. No es real. Sólo se puede ser original, sólo puedes producir algo original si eres original. Eso no quiere decir ser excéntrico, quiere decir de alguna manera ser tú mismo, quiere decir conocerte a ti mismo, saber quién y qué eres; tener o desarrollar perspicacia, visión, tener imaginación. Si puedes ser tú mismo de esa manera, serás creativo en el sentido de producir algo original, algo que comparte la naturaleza de la creatividad.

Pero más allá de los aspectos abstractos de la creatividad, quiero destacar los diferentes campos de la creatividad, sus manifestaciones, o los diversos modos en que podemos ser creativos y manifestarlo.

Primero, claro, tenemos lo más obvio, en las artes, la música, la poesía, la literatura en general, el cine y las artes visuales y plásticas, la pintura, la escultura… estas son, en sus mejores momentos, manifestaciones de creatividad. Son originales en el sentido de que son productos, expresiones, de la visión experimentada, genuina y original de la perspicacia de una persona.

Y luego, algo quizás menos obvio, el segundo campo de la creatividad es la meditación. Algunos pensarán que la meditación es pesada y difícil, pero en realidad la meditación es creatividad. Cuando meditamos estamos siendo creativos. Y os preguntaréis: ¿qué exactamente estoy creando al meditar? Bueno, estáis creando pensamientos de algún modo, estados mentales, eventos mentales. Claro, estados mentales hábiles, kusala, eventos mentales diestros. Los estáis creando directamente. Al principio quizás existía una mezcla de muchos pensamientos alborotados que pasaban por vuestra mente, o al menos pensamientos descontrolados, discursivos, sin concentración; pero cuando meditáis producís una sucesión de pensamientos, estados o eventos mentales útiles o sanos, kusala. Y cuanto más profundizáis en la meditación, ese flujo de eventos mentales positivos que producís se hace más continuo. Así que la meditación es, en este sentido, una actividad altamente creativa. Estáis creando, y ojalá sosteniendo existencialmente, algo positivo, algo servicial y sano, algo hábil. Con la experiencia podéis hacer esto sin interrupción, o al menos sólo con pausas intermitentes.

Cuando digo sin interrupción quiero decir que no lo haces sólo cuando estás sentado en tu cojín de meditación; idealmente lo haces concentrándote en lo que estás haciendo, que tu estado mental, tu secuencia de estados mentales, es hábil, no disparatada. Hagas lo que hagas, estás trayendo a la existencia estos eventos creativos. Por eso considero importante que pensemos en la meditación no sólo de la manera que solemos hacer, sino como una actividad creativa, una de las actividades más creativas que podemos emprender. Esto es meditación como creatividad, o creatividad como meditación.

También podríamos referirnos específicamente a algunas de las prácticas de meditación mahayana y vajrayana, en las cuales utilizamos nuestra imaginación y estamos siendo muy creativos. Por ejemplo, cuando visualizamos la Tierra Pura, o cuando visualizamos las figuras de Avalokitesvara o Manjughosa o Padmasambhava o Tara, etcétera. Esta es una manera más especializada de meditar creativamente, y esto obviamente tiene un alto valor espiritual y emocional para los que emprenden este particular tipo de práctica meditativa o sadhana.

Ahora entramos en la tercera área en la que la creatividad se manifiesta: en la amistad. Quizás no siempre pensamos, o no lo hacemos a menudo, en la amistad como algo creativo, pero cuando dos personas se conocen por primera vez, y cuando dos personas se hacen amigos, y especialmente cuando se convierten en amigos espirituales, ¿qué ocurre? Pues que ejercen influencia uno sobre el otro. Producen algo entre ellos. Producen entre ellos una relación, una experiencia, un estado mental que nosotros llamamos amistad, metta. La palabra occidental es algo floja. Hasta la palabra metta, hasta kalayana metta es quizás una expresión floja para describir la clase de experiencia que se crea entre dos personas que se juntan, y especialmente cuando la comunicación entre ellos es profunda y honrada, sincera e intensa. Mucho puede ocurrir dentro del contexto de la amistad, como todos sabéis. Mientras interactúas con tu amigo con sinceridad y honestidad, las asperezas van desapareciendo, las dificultades se desvanecen. Y, quizás lo más importante, aprendes a hacer por tu amigo lo que igual no harías ni por ti mismo. Y de esta manera la amistad se convierte en lo que yo he llamado una especie de trascendencia mutua del egoísmo. Shantideva habla mucho sobre este tipo de situación en su Bodhicaryavatara. Y, claro, cuando hay un buen número de personas en una relación de amistad mutua, se produce algo grandioso y precioso.

Recuerdo haber leído hace muchos años a Aristóteles –creo que fue en su Ética– que la amistad es algo que sólo es posible entre los virtuosos. Y por virtuosos no se refería a los bonachones. Aristóteles, como los demás griegos, no estaba interesado en este tipo de virtud. No debemos olvidar que la virtud significa algo parecido a la excelencia, y que cuando Aristóteles dijo que la verdadera amistad es posible sólo entre los virtuosos, se refería a que, para ser verdaderos amigos, dos personas necesitan tener algo, algún principio, algún ideal, en que basar esa amistad. En el contexto del budismo, en el contexto del dharma, kalyana mitrata se basa esencialmente en el hecho de que ambas partes implicadas viven y trabajan en el dharma, están comprometidas con el dharma, están dedicadas al dharma, y que esa es la base sobre la que se funda la amistad. De esta manera los amigos, especialmente los amigos espirituales, se están ayudando el uno al otro a profundizar en ese dharma común que ambos comparten. De esta forma surge lo que yo he llamado esa trascendencia mutua del yo, de la separación.

Así, la amistad se convierte en una manifestación de la creatividad. Algo nuevo se produce en el campo de las relaciones humanas. La amistad es algo único. Si tienes una verdadera amistad con alguien, obtienes de esa relación algo que no obtienes de la relación con tus padres o de la relación con tu jefe o la relación, pongamos, con tus hijos, o la relación con tu compañera sexual. Obtienes algo completamente distinto, algo absolutamente nuevo, algo único, que desafortunadamente hoy día muy poca gente en este mundo es capaz de experimentar.

Durante el transcurso de mi vida he tenido bastante suerte. Si se me preguntara y tuviera que ser objetivo y honesto no diría que soy del todo una persona religiosa. No una persona religiosa en el sentido convencional. No creo haber sido nunca una persona piadosa, de hecho no me gustaría ser descrito como una persona religiosa. Parece tener todo tipo de connotaciones equivocadas. ¿Cómo me describiría, reflexionando sobre mi vida? Pues creo que me describiría como una persona creativa. Me gustaría pensar que soy alguien cuya vida ha sido dominada por, o cuya vida ha sido una expresión de, la creatividad, aunque sea de modo relativamente pequeño, como cuando escribo poesía, algo con lo que disfruto mucho. Creo que he sido creativo de esa manera, sea cual sea el valor objetivo de esa particular creación mía.

También he tenido la suerte de entrar en contacto con muy buenos maestros espirituales, amigos espirituales. Y he tenido la oportunidad de practicar la meditación, he tenido experiencia meditativa incluyendo la experiencia de esas sadhanas que he mencionado. En este aspecto también mi vida ha sido una vida creativa, una expresión de la creatividad.

Puedo afirmar que la vida creativa es una vida feliz. Cuando estás siendo creativo, siempre eres feliz sin importar las dificultades. Si estás pintando un cuadro quizás experimentes todo tipo de dificultades técnicas, puedes verte tentado a resignarte, lo mismo que cuando escribes un poema, pero en el fondo estás muy feliz. La creatividad es una experiencia muy positiva. Cuando estás creando eres muy feliz, y también puedo decir que si alguien no está creando, no crea nada o crea de una manera muy limitada, es muy probable que no sea una persona muy feliz.

Y en ese punto pasamos de nuevo a la mente reactiva y la meditación. ¿De qué manera se manifiesta la fuerza anti-creativa? Cuando la meditación se convierte en un mero asunto de técnica. Cuando piensas que si obtienes la técnica adecuada y la practicas con regularidad, hasta con diligencia forzada, estarás seguro de obtener los resultados deseados. Uno puede desarrollar este tipo de actitud hacia cualquier tipo de práctica meditativa. Empiezas a verla como un fin en sí misma, como un tipo de solución mágica para tus problemas si logras seguir haciéndola aunque sea repetitiva y mecánicamente, aunque haya perdido cualquier sentido que pueda haber tenido originalmente. Es muy importante refrescar nuestra práctica meditativa de vez en cuando. Creo que esto es muy importante.

La meditación también puede ser prolífica. Dicen que un buen gesto merece un segundo gesto bueno, pero un buen pensamiento, un pensamiento hábil, produce otro. Así que cuanto más meditas en el sentido que he descrito, más te agradará meditar. Pero no sólo eso: la meditación es prolífica en otro sentido, porque si meditas, si eres creativo de esa manera, eres capaz de enseñar a otros a meditar. Y otras personas pueden aprender a través de ti. Cuando comencé con AOBO (Amigos de la Orden Budista Occidental) estaba enseñando la concentración en la respiración y estaba enseñando metta bhavana. Desde entonces, ya que no estaba meditando a solas, sino que estaba enseñando a otros, cientos, miles de personas han aprendido a meditar, han tenido esa experiencia. Y no sólo dentro de la AOBO: donde sea que la meditación se enseña, existe esa creación y recreación de un estado mental muy positivo. Recuerdo que en los años sesenta teníamos algo llamado Meditación Transcendental. Algunos lo habréis experimentado. Bueno, no creo que hubiese nada de transcendental en ello, pero lo que era muy positivo es que en esos tiempos, y también después, se popularizó la práctica de la meditación. Y eso se lo podemos agradecer al viejo Maharishi Mahesh Yogi.

Para acabar, como he indicado, la mente creativa es, más que nada, la mente consciente. Siendo consciencia, o mejor dicho, siendo la misma Consciencia, la mente creativa también está intensa y radiantemente viva. La persona creativa, en la que se manifiesta la mente creativa, no sólo es más consciente que la persona reactiva, sino que posee mucha más vitalidad. Esta vitalidad no es simplemente un alto espíritu animalístico o exuberancia emocional, y aún menos simple energía intelectual o la urgencia compulsiva de la voluntad egoísta. Uno podría decir que es el mismo Espíritu de la Vida surgiendo como una fuente de las profundidades infinitas de la existencia, y vivificando, a través de la persona creativa, a todo y todos con los que se pone en contacto.

Fuente: Revista Dharma

Clases de yoga en Buenos Aires
Sesiones de Shiatsu
Yoga Terapia
Yoga para empresas.

Twitter: @yogaevolutivo

¿Masticar más para comer menos?

Viernes, 5 de Agosto de 2011

Masticar la comida 40 veces, en lugar de las 15 veces promedio, reduce casi un 12% el consumo de calorías, publicó American Journal of Clinical Nutrition.

El equipo de Jie Li, de la Universidad Médica de Harbin en China, le sirvió un desayuno típico a 14 hombres obesos y a 16 con peso normal, todos jóvenes, para comprobar si había diferencia en cómo masticaban la comida y si masticarla más haría que comieran menos y se modificaran los valores de azúcar o de las hormonas que regulan el apetito.

El equipo halló una relación entre la cantidad de veces que se mastica la comida y los niveles de varias hormonas que “le dicen al cerebro cuándo empezar a comer y cuándo dejar de hacerlo”, dijo el coautor del estudio, Shuran Wang.

Masticar más estuvo asociado con una reducción en sangre de la grelina, una hormona que estimula el apetito, y un aumento de la CCK, una hormona que reduciría las ganas de comer.

Esas hormonas “podrían ser blancos muy útiles para el tratamiento de la obesidad en el futuro”, dijo Wang, ya que regular sus niveles ayudaría a controlar mejor el apetito.

Los autores no hallaron diferencias entre el tamaño de los mordiscos de ambos grupos, ni relación entre el tiempo que masticaban la comida y los niveles de glucosa o de insulina.

Dado que el estudio era pequeño y sólo tuvo en cuenta a hombres jóvenes, no necesariamente pude predecir cómo masticar más puede influir en la cantidad de calorías que consumen otros grupos.

Aun así, la reducción del 12% de las calorías que consumió el grupo que masticó la comida 40 veces podría traducirse en una disminución significativa del peso corporal.

Si una persona reduce un 12% la cantidad de calorías que ingiere, adelgazaría unos 11 kilogramos en un año, estimó Adam Drewnowski, director del Centro para la Investigación de la Obesidad de la University of Washington en Seattle.

Pero, dado que la dieta promedio incluye alimentos que no se mastican, como la sopa y el helado, indicó que la cantidad real de peso que se adelgazará por masticar más sería mucho menor.

“Supongo que si una persona mastica cada bocado 100 veces o más, terminaría comiendo menos. Pero no estoy seguro si podría ser una medida viable para prevenir la obesidad”, agregó Drewnowski, que no participó del estudio.

A pesar de las limitaciones de la investigación, sus autores sostienen que es necesario seguir estudiando la relación entre los hábitos alimentarios y la obesidad para frenar un problema de salud pública creciente en el mundo.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), más de un tercio de los adultos norteamericanos son obesos.

La obesidad es un factor de riesgo importante de varias enfermedades, como las cardiopatías y la diabetes. Un estudio de la Institución Brookings estimó en 2010 que el costo de la obesidad en los Estados Unidos supera los 200.000 millones de dólares por año.

Fuente: Infobae.com

Twitter: @yogaevolutivo

La actividad leve protege el cerebro

Miércoles, 3 de Agosto de 2011

NUEVA YORK.- Para aquellos que deseamos mantener el cerebro en forma y saludable en la mediana edad y más allá, últimos descubrimientos científicos ofrecen algo de tranquilidad. La actividad física es clave, aunque los científicos aún no probaron que el ejercicio proteja de ciertas enfermedades, como el Alzheimer. Pero ¿qué sucede con la pérdida de memoria más mundana, que comienza a partir de los 30, y cuando las llaves del automóvil y los nombres empiezan a desvanecerse? No es Alzheimer, pero preocupa.

Varios estudios que acaban de publicarse se ocuparon de esas preguntas. En el más alentador de todos, un equipo de Canadá midió el gasto de energía y funcionamiento cognitivo de un grupo grande de adultos mayores entre 2 y 5 años. La mayoría de los voluntarios no hacía ejercicio y casi ninguno tenía un trabajo muy exigente físicamente. Sus actividades consistían en “caminar alrededor de la cuadra, cocinar, arreglar el jardín, limpiar y ese tipo de tareas”, dijo Laura Middleton, profesora asociada de la Universidad de Waterloo, Ontario, y autora principal del estudio, publicado la semana pasada en Archives of Internal Medicine .

Aun así, para Middleton, los efectos de esas actividades en el cerebro fueron sorprendentes. Mientras los voluntarios sedentarios obtenían resultados cada vez más bajos en los tests anuales de función cognitiva, el grupo más activo sufrió poco deterioro. El 90% de los que más energía gastaban a diario podía razonar y recordar casi igual año tras año.

“Nuestros resultados indican que el ejercicio vigoroso no es necesario” para proteger la mente, dijo Middleton. “Pienso que eso es alentador. Debería inspirar a aquellos a los que les preocupa la sola idea de tener que hacer ejercicio o levantarse y moverse.”

El mismo mensaje surgió de otro estudio publicado la semana pasada en la misma revista. Durante 5 años, se hicieron tests cognitivos y entrevistas sobre las actividades diarias a un grupo de mujeres de 70 años con enfermedad vascular o factores de riesgo de desarrollarla. De nuevo, entre ellas no había maratonistas: la participante más activa caminaba. Pero los investigadores detectaron “una reducción de la velocidad del deterioro cognitivo” en las más activas. La capacidad de recordar y razonar seguía disminuyendo, pero no tan rápido como en las sedentarias.

“Si una persona inactiva de 70 años avanza hacia la demencia a 80 km/h, cuando tenga 75 o 76 lo hará a 120 km/h”, dijo Jae H. Kang, profesor asistente de medicina del Hospital de Brigham y las Mujeres de la Escuela de Medicina de Harvard, y autor principal del estudio. “Pero las mujeres activas de 76 años en nuestro estudio avanzaron hacia la demencia a unos 80 km/h.” Caminar y otras actividades suaves les aseguró 5 años de mejor capacidad cognitiva.

“Si pudiéramos alejar la aparición de la demencia 5, 10 o más años, cambiaríamos la dinámica del envejecimiento”, sostuvo el doctor Eric Larson, vicepresidente de investigación del Group Health Research Institute, de Seattle, y autor de un artículo editorial sobre los dos estudios. “Nadie quiere perder su capacidad mental”, agregó. De modo que el creciente cuerpo de pruebas científicas de la relación entre la actividad física y una mejor función cognitiva “es una llamada de atención. Tenemos que encontrar la forma de que todos se muevan”.

Eso es justamente lo que hace tan atractivo un estudio publicado este mes en Neurobiology of Aging . Para aquellos a los que no los enloquece la idea de caminar o arreglar el jardín, un equipo de la Universidad de Columbia Británica y de otras instituciones demostró por primera vez que el entrenamiento suave con pesas mejoró la capacidad de razonar y el flujo sanguíneo de un grupo de mujeres.

Tras 12 meses de levantar pesas dos veces por semana, las participantes rendían significativamente mejor en las pruebas de capacidad de procesamiento mental que un grupo (control) de mujeres que habían realizado un programa para mejorar el equilibrio y el tono muscular. Imágenes por resonancia magnética funcional revelaron que las zonas del cerebro que controlan el pensamiento permanecían más activas en el grupo que había hecho pesas.

“No estamos tratando demostrar que levantar pesas es mejor que la actividad aeróbica” para retrasar el deterioro cognitivo, indicó Teresa Liu-Ambrose, autora principal del estudio. “Pero sí que existe una opción viable. Si las personas la disfrutan, como lo hicieron nuestras participantes, entonces muchos más podríamos, potencialmente, retrasar el deterioro mental hasta mucho más avanzada la vida.”

Fuente: La Nación

Clases de yoga en Buenos Aires
Sesiones de Shiatsu
Yoga Terapia
Yoga para empresas.

Twitter: @yogaevolutivo

Cada vez hay más alérgicos a la leche y la soja

Miércoles, 3 de Agosto de 2011

“Que tu alimento sea tu medicamento.” Esta sentencia que Hipócrates formuló hace casi 2500 años ya es parte de la cultura popular. Tal vez, por eso sorprende que, según estudios internacionales, entre el 5 y el 8% de la población sufra de alergia a ciertos alimentos que pueden provocarle desde cólicos o urticaria hasta una reacción potencialmente mortal, conocida como anafilaxia.

Es más: numerosos trabajos científicos sugieren que la prevalencia de la alergia a los alimentos está aumentando.

Un estudio de 2008 del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Estados Unidos calcula que, entre los menores de 18 años, esa condición creció un 18% entre 1997 y 2007. Otro, publicado el mismo año en el Journal of Allergy and Clinical Inmunology, indica que en Australia las admisiones hospitalarias por anafilaxia a los alimentos aumentaron un 350% en la década anterior. Esto es en el hemisferio norte, pero la situación podría ser similar al sur del Ecuador, según afirma el doctor Mário Vieira, que coordina la Unidad de Gastroenterología Pediátrica del hospital Pequeño Príncipe, de Curitiba, que el jueves y viernes pasados presidió en esta ciudad una reunión internacional de especialistas, promovida por una empresa productora de alimentos.

Las alergias alimentarias se presentan con mayor frecuencia entre los chicos. “En Brasil, mostramos en un estudio que cerca del 5% tiene alergia a la proteína de la leche -dice Vieira-. No sabemos exactamente por qué está creciendo su incidencia, pero creemos que es por dos razones: porque hay un verdadero incremento o porque la percepción de la población y de los médicos se hace mayor.”

El doctor Gustavo Marino, jefe de Alergia e Inmunología del Hospital Universitario Austral, que este año representará a la Argentina como primer país latinoamericano en la Alianza Internacional contra la Alergia Alimentaria y la Anafilaxia, destaca que es un trastorno muy subdiagnosticado.

“En el hospital, tenemos una estadística que actualmente asciende a 3200 pacientes -precisa-. Algunos tienen reacciones muy graves y llegan a terapia intensiva. A tal punto esto es frecuente que hacemos un congreso anual para que ellos se capaciten en cuestiones tan variadas como leer la etiqueta de un producto o actuar ante una reacción grave. El próximo será el 20 de agosto ( www.congresodepacientes.com ).”

Según Marino, los síntomas de este trastorno pueden dividirse entre tempranos, a los 20 minutos de haber ingerido cierto alimento, y tardíos, que se presentan alrededor de dos horas más tarde. Las manifestaciones incluyen desde rinitis o asma, a problemas en la piel, cólicos, diarrea, vómitos o distensión abdominal, entre otros. “La anafilaxia, mal llamada edema de glotis, incluye todo esto al mismo tiempo: prurito, falta de aire, arritmia cardíaca, lipotimia…”, explica.

Con respecto a la Argentina, agrega: “La leche de vaca está al tope del ranking de alergenos alimentarios, seguida de la soja, que aporta el 69% de las proteínas que se consumen en el mundo, muchas veces integrando otros alimentos procesados. Las siguen el trigo, el huevo y el maíz”. En los Estados Unidos, el primer lugar del podio es para el maní. Un caso singular es la alergia al látex: hay alimentos que comparten con él algunos componentes, por lo que es probable que una persona con alergia al látex tenga una reacción después de comer kiwi, banana, palta o manzana.

Cuidado con los bebesLa alergia a la proteína de la leche es un problema de cuidado en lactantes que por alguna razón no son amamantados.

“Hay niños que tienen reacciones en minutos -explica Vieira-, y en otros pueden presentarse manifestaciones después de días o semanas. Los síntomas no siempre son fácilmente reconocibles, pero incluyen cólicos, reflujo intenso, eczema o urticaria, sangre en las deposiciones o broncoespasmo.”

“Es muy importante hacer un diagnóstico correcto -agrega el doctor Christian Boggio Marzet, profesor de gastroenterología pediátrica de la Facultad de Medicina de la UBA, y jefe de la Sección de Gastroenterología y Nutrición del hospital Pirovano-. Se emplea lo que llamamos una prueba de supresión y provocación. Se quita la fórmula sospechosa de provocar problemas, se observa si el chico mejora y después se reintroduce para ver si los síntomas vuelven a aparecer. En ese proceso, uno utiliza algún tipo de preparado que no contenga proteína de la leche y que sea nutricionalmente adecuado.”

En los más pequeños, cuanto más tardíamente se interviene, mayor impacto tiene el cuadro: “Estos chicos tienen una curva de crecimiento aplanada [crecen menos]“, dice Boggio Marzet. Y agrega Vieira: “En nuestros estudios, el 25% de los pacientes con alergia a la proteína de vaca tienen baja ganancia de peso, pero una vez que comienza el tratamiento hay una recuperación”. Ambos especialistas subrayan que las deficiencias nutricionales durante el primer año repercuten tanto en el rendimiento escolar como en la esfera conductual y en otros aspectos de su vida.

Según el doctor Edgardo Smecuol, de la Sección Intestino Delgado del hospital Udaondo, es importante no confundir la alergia a la leche con la intolerancia a la lactosa por falta de una enzima, la lactasa, que la degrada.

“En los adultos, el diagnóstico exige perspicacia del médico y se hace por exclusión”, afirma.

Las alergias alimentarias también pueden confundirse con colon irritable (alternancia entre diarrea y constipación).

“Se lo reconoce por descarte -dice Marino-; entonces, muchas veces se pasa por alto un cuadro alérgico.” El paciente no sólo debe tener síntomas gastrointestinales, sino también respiratorios o dermatológicos.

“La alergia es sistémica -dice-. Afecta a varios órganos y guarda cierta cronología con el alimento. Muchas madres nos cuentan que sus hijos no querían ir al colegio y después descubrimos que al tomar el vaso de leche les duele la panza.”

Por ahora, teoríasLa pregunta del millón es por qué aumentan. Hay teorías, pero ninguna probada. “La higiene podría tener un papel importante en estos fenómenos -dice el doctor Julio Bai, jefe del Departamento de Medicina Interna del hospital Udaondo-. Por la desaparición de parásitos y otros microorganismos, el sistema inmunológico podría reaccionar en forma desmedida.”

Por ejemplo, continuó, “un estudio sueco realizado en dos poblaciones genéticamente similares a ambos lados de su frontera con Rusia mostró mayor prevalencia de enfermedad celíaca en la de mayor nivel socioeconómico. Con respecto al trigo, algunos piensan que el problema tiene que ver con la elaboración transgénica que puede haber aumentado alguna proteína destinada a proteger de las infecciones al cereal en concentraciones mayores dentro del gluten.”

Por ahora, los especialistas recomiendan estar atentos y, ante la duda, consultar.

EL RANKING ARGENTINO1.- La leche de vaca
La alergia a la proteína de la leche es preocupante en los bebes. Los síntomas incluyen cólicos, eczema o urticaria.

2.- La soja
Es un alimento que aporta el 69% de las proteínas que se consumen en el mundo. Muchas veces, forma parte de otros alimentos procesados.

3.- El trigo
Contiene una proteína, el gluten, que causa síntomas similares a los de la celiaquía, como cólicos y distensión abdominal, en personas sensibles.

4.- El huevo
La alergia a este alimento es la segunda en importancia entre los chicos. Afecta a entre 1,5 y el 3,2% de ellos, y suele curarse antes de los 16 años.

5.- El maíz
No es el que más casos produce, sino el característico de la Argentina, así como la alergia al maní en los EE.UU.

Fuente: La Nación

Clases de yoga en Buenos Aires
Sesiones de Shiatsu
Yoga Terapia
Yoga para empresas.

Twitter: @yogaevolutivo